En General Pico la práctica de fútbol es más antigua que la ciudad. En efecto, cuando eso era aún pampa abierta y venían las cuadrillas del Ferrocarril Sud teniendo los rieles que iban a unir Bahía Blanca con Huinca Renancó, los obreros se recreaban en sus campamentos corriendo tras la de gajos. Hasta que el 11 de Noviembre de 1905 Don Eduardo de Chapeaurouge efectuó el primer loteo de tierras en dominios de Don Eduardo Castex y colocó la piedra fundamental de la hoy General Pico. Y ya ese año se produjo la primera edición del "superclasico" pampeano: General Pico versus Santa Rosa (entonces Santa Rosa de Toay).
El equipo piquense fue capitaneado por Frank Allan, hijo del ingeniero Tomás Allan, jefe de la construcción de la vía férrea, y sobrino de Juan Allan, maquinista de "la Porteña" en el histórico primer viaje de un tren en la República Argentina, entre el lugar donde hoy está el Teatro Colón y Flores. Ese primer "superclásico" fue ganado 2 a 0 por General Pico, señalando el primer gol Frank Allan, quién así inauguró la serie de conquistas en encuentros entre "norteños" y "capitalinos", como aqui se los distingue.
El fútbol siguió siendo práctica de deportiva habitual de esos tiempos, incluso en 1907 se jugó un partido con la presencia de Jorge y Eliseo Brown, dos de los integrantes del legendario equipo Alumni.
Los equipos se constituían con empleados ferroviarios y de los comercios denominándose de acuerdo a los colores de sus camisetas: "blancos", "verde", "azules", etc. Hasta que el 1 de Abril de 1919 se fundó la primera institución deportiva; el Pico Foot ball Club que, por ende, es el decano de los clubes de la Liga Pampeana y surgió de la fusión de las únicas entidades de ese entonces, Pico Athletic Club y Atlético Ferrocarril Oeste, con la presencia de Mario A. Rudoni, le siguieron el Club Atlético y Cultural Argentino, fundado el 1 de Agosto de 1920 y el Club Sportivo Independiente, que vio la luz el 20 de Agosto de 1920.
El fútbol ya era deporte popular, originando inquietudes que se tradujeron en la formación de clubes no solo en General Pico, sino en localidades que integran el ejido de la Liga Pampeana, como Intendente Alvear, Eduardo Castex, Realicó, Trenel, Quemú Quemú, Ingeniero Luiggi, Embajador Martín, Miguel Cané, etc.
Pero hasta 1925 el fútbol era una actividad practicada inorgánicamente, sin normas institucionales, basada en desafíos tan usuales entonces. Los jugadores "golondrineaban" de club a club según sus conveniencias o antojos del momento, siendo común el caso de aquellos jugadores que no se sabía para que equipo jugarían hasta que no se sacaban el saco para entrar a la cancha. Toda una anarquía, entonces, en el aspecto institucional.